
Scalabrini, hombre que tuvo la "intuición de los hechos por venir", comprendió la importancia política, social y religiosa del fenómeno migratorio en las sociedades modernas y su dimensión estructural. Aún a sabiendas de que las migraciones modernas son acompañadas por profundas injusticias e explotaciones, él vislumbró en este fenómeno un desafío lleno de esperanza, y propuso una "visión providencial" del mismo.
Su preocupación se orientó principalmente a la preservación de la fe, a través de la evangelización y las obras de caridad que provienen de la fe, con vistas a la dilatación del reino de Dios.