FRONTERA: ESPACIO DE VIDA E INTEGRACIÓN

OBISPOS Y AGENTES DE PASTORAL MIGRATORIO

DE LA TRIPLE FRONTERA

 

En la ciudad de Puerto Iguazú, Misiones, Argentina, los dias 23. 3 y 25 de septiembre de 2002, bajo el lema “Frontera: Espacio de Vida e Integración” se reunieron los Señores Obispos Presidentes de las Comisiones Episcopales de Migración de Argentina, Mons. Rubén Oscar Frassia, Brasil, Mons. André de Witte y Paraguay, Mons. Claudio Silvero, los Señores Obispos de las Diócesis de Puerto Iguazú, Mons. Joaquín Piña, Foz de Igauzú, Mons. Laurindo Guizzardi y Ciudad del Este, Mons. Ignacio Gogorza, Secreteria ejecutiva del SEPMOV – CELAM, hna. Janete Ferreira, los secretarios ejecutivos de las Comisiones Episcopales de Migración de Argentina y Paraguay, delegados diocesanos y agentes pastorales de la subregiçn, funcionarios gubernamentales, representante de la Organización Internacional para las Migraciones, y del Alto Comisionado de Maciones Unidas para los Refugiados, convocados por la Fundación Comisión Católica Argentina de Migraciones a fin de retomar la idea de la caracterización de la zona de la triple Frontera como espacio de integración de los pueblos del Cono Sur.

Siendo las migraciones un elemento principal de la integración, y a partir de la definición de la región fronteriza como espacio de vida; se analizaron las diversas situaciones generadoras de interrelaciones, así como también dificultades y conflictos para los habitantes de los pueblos hermanos que convergen en la Triple Frontera.

HABIENDO CONSTATADO:

Que la crisis generalizada que afecta a los países ha generado cierre de comercios, aumento de la desocupación, mayor violencia e inseguridad, profundización y el delito;

Que luego de los hechos del 11 de septiembre de 2001 la zona de la triple Frontera ha sido elegida como blancode sospecha y acusaciones de ser la sede de células terroristas;

Que se han detectatdo el aumento de situaciones de abandono de menores entre las ciudades de frontera, prostitución infantil y tráfico de personas;

Que en la circulación de las personas en los pasos fronterizos y controles en rutas ha habido un incremento del maltrato;

Que el uso de la Tarjeta Vecinal Fronteriza (TVF) de acuerdo a los convenios establecidos no está suficientemente difundido entre la población fronteriza a lo que debe sumarse la falta de reciprocidad en la gratuidad de la misma;

Que los altos costos de los aranceles consulares impiden en muchos casos la regularización migratoria;

Que existen muchos casos de dobles registros de nacimiento entro los paises de la región;

Que se produjeron modificaciones en los movimentos migratorios: retorno a los países de origen, repatriaciones y nuevas estrategias migratorias;

Que falta un procedimiento adecuado y eficaz para la atención de los casos de solicitantes de refugio en la región.

CONSIDERAMOS:

Que las poblaciones de la zona fronteriza deben ser reconocidas con las siguientes particolaridades:

Que no podemos aceptar la estigmatización de los migrantes radicados en la zona cono posibles terroristas o traficantes;

Que desde esa perspectiva no deben justificarse proyectos de militarización de la región;

Que los Estados deben asumir sus responsabilidades de protección de sus connacionales, especialmente de los menores y de las mujeres en situación de riesgo a través de las representaciones consulares;

Que no es posible aceptar la falta de respeto a la dignidad de las personas sea cual fuere su situación migratoria, su nacionalidad o su condición social.

PROPONEMOS:

A los gobiernos que hagan la difusión adecuada del uso de la TVF y unificación en el criterio de aranceles o su eventual gratuidad;

Que la OIM genere un encuentro de la Iglesia y las Cancillerías de los tres países a fin de revisar los aranceles consulares a los efectos de su adecuación a la actual situación económica;

Que las autoridades de migraciones y registros civiles, a través de sus delegaciones locales junto con los equipos de pastoral migratoria realicen campañas de documentación para nacionales y de regularización para extranjeros.

DECIDIMOS:

Crear una Comisión de Coordinación de la Pastoral Migratoria de la triple Frontera, conformada por las Diócesis de Puerto Iguazú, Foz de Iguazú y Ciudad del Este.
Constituir un Observatorio que registre situaciones que atenten contra la circulación de los habitantes de la zona fronteriza y la violación de sus derechos fundamentales.

Agradecemos a la Comisión Episcopal para las Migraciones de Argentina por la organización y lamentamos la ausencia en este evento de funcionarios de los gobiernos centrales de los tres países con quienes hubiera sido positivo reflexionar en conjunto sobre la problemática de la Triple Frontera.

Puerto Iguazú, 23 – 25 de Septiembre 2002