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Conferencia Pastoral de Guatemala
Pastoral
de la Movilidad Humana
La Comisión de Pastoral de Movilidad Humana de
Expresa nuestro agradecimiento y ofrecer su
apoyo a todas aquellas personas que están directamente asociadas al drama que
viven los migrantes y, que son solidarias al trabajo pastoral que realiza la
comisión como Iglesia, por su entrega y servicio generoso. Gracias a
ustedes y a los migrantes, la comisión
sigue anunciando el Evangelio y
desarrollando acciones de defensa de los derechos humanos y actitudes
humanitarias concretas a favor de los mismos, como lo enseña Jesús en Mateo 25,
25 “Yo era extranjero y ustedes me
recibieron en su casa”.
1. EL PANORAMA ACTUAL DE LAS MIGRACIONES
En el escenario de
1.1 Guatemaltecos
deportados:
Las deportaciones masivas de
guatemaltecos desde EE. UU. de
Norteamérica y México no son la solución al drama de las migraciones forzadas.
Consideramos que las medidas tomadas por
el gobierno actual no son eficientes para la reinserción de los trabajadores deportados. Urge un programa verdadero de Recepción,
Atención e Integración Social y Laboral de los Guatemaltecos deportados.
Las medidas que se han tomado hasta ahora de
ninguna forma resuelven en profundidad la situación de los deportados. Dichas
acciones del gobierno no garantizan la estancia digna en nuestro país de los miles de deportados. Dada la situación
económica, política y social, muchos se ven obligados a regresar. Así, la
migración se trasformará en un constante
ciclo vicioso y favorecerá el incremento de las deudas en las familias.
1.2 Combate a
La atención al fenómeno
migratorio requiere de políticas
migratorias integrales en el marco de los derechos económicos, políticos y
sociales, para disminuir el flujo
migratorio. Nos preocupa la poca
voluntad de quienes conforman el gobierno, tanto el Ejecutivo como el
Legislativo; pues no demuestran gran voluntad
en crear políticas públicas en materia migratoria y, sobre todo,
de una manera integral y coordinada entre los poderes del Estado. Dichas
políticas también deben de coordinarse
con los actores claves de
1.3
Transmigrantes y las violaciones a
sus Derechos Humanos:
Nos preocupa la situación de los
transmigrantes guatemaltecos en su paso por México y de los transmigrantes de
otras nacionalidades. Los migrantes en su lucha por la sobrevivencia se
enfrentan día a día a actos intimidatorios, agresiones físicas y verbales,
abusos de autoridad, chantajes, cohechos pasivos (mordida), por parte de
autoridades. Los estados deben de adoptar políticas migratorias en el marco de
los Derechos Humanos para un mayor respeto a los migrantes en tránsito,
principalmente en México y en los países
de la región centroamericana.
Demandamos un trato más humano a los
transmigrantes interceptados y encarcelados en nuestros países. La situación en los “Centros de Aseguramiento
y/o albergues de Migración” sigue siendo deplorable, inhumano y violatorio a
derechos humanos fundamentales. La violación de los Derechos Humanos de los
transmigrantes es preocupante y merece mayor atención.
1.4 Inmigrantes en
Guatemala:
Es preocupante la situación que
viven miles de inmigrantes centroamericanos y de otras nacionalidades en nuestro
país. La gran mayoría viven en la oscuridad y al margen del acceso a Derechos
Humanos fundamentales por encontrarse de forma irregular o indocumentada, lo
cual hace que se les obstaculice el acceso al trabajo digno y humano. En la
mayoría de los casos se les impide el
acceso a los servicios básicos, que como personas creadas a imagen y semejanza
de Dios,
tienen derecho sin ninguna discriminación por
motivo de raza, color, religión, nacionalidad y su condición migratoria. Muchos
de los migrantes han creado vínculos familiares con guatemaltecos o
guatemaltecas, pero continúan en la irregularidad por la burocracia y las trabas migratorias para
lograr la regularización y los altos costos económicos de US $ 500 por
Esta es
una muestra más de la realidad migratoria que pocos vemos y que nadie quiere
ver. Por lo tanto, exhortamos al
gobierno a que trabaje para regularizar a nuestros connacionales en EE UU.
Asimismo, abogamos por la regularización de todos aquellos inmigrantes que se
encuentran en Guatemala, a través de una amnistía amplia y que puedan salir de
la clandestinidad.
1.5 Inmigrantes en EE. UU.:
Apoyamos a nuestros connacionales en
EE.UU. y a todas aquellas organizaciones de inmigrantes que luchan por los derechos
humanos. Como Pastoral de Movilidad Humana, nos unimos y apoyamos su clamor por
una reforma política integral. Una vez más, hacemos un llamado a la reflexión
en este año político, para que no se dejen llevar por falsas promesas de
campañas politiqueras, vacías de contenido.
Urge que las embajadas y consulados
guatemaltecos tengan infraestructura y personal
adecuado para atender las necesidades de la población migrante. Es
necesario que existan recursos económicos y presupuesto del Estado, suficientes
para programas de apoyo.
1.6 Guatemaltecos
Refugiados en Bolivia:
Lamentamos que el proceso de retorno
de las familias guatemaltecas en Bolivia se esté constantemente aplazando. Esto
demuestra poco interés y falta de voluntad política del Gobierno en reintegrar
a esas familias a su propia patria. El Estado de Guatemala tiene una gran deuda
con ellos por ser el causante de esta
situación. Esas familias son victimas
del conflicto armado interno. Por lo tanto, deben ser resarcidas como tales o
por lo menos restablecidas en su propia patria, pero no basta con ubicarlas en
un lugar para su vivienda, sino reintegrarlas a la sociedad y a la actividad
productiva o laboral para su sobrevivencia.
2. NUESTRA EXHORTACIÓN
Este es el panorama actual de las migraciones. El
dinamismo de las migraciones nos llama a reflexionar sobre los complejos
fronterizos a través del proceso excluyente de la globalización y, al mismo
tiempo, la tensión entre las legislaciones migratorias y la lucha por la sobrevivencia en las fronteras. Mientras
los capitales y las mercancías tienen tránsito libre, desconociendo las
fronteras, los trabajadores encuentran
más obstáculos a la libre locomoción.
Queremos, en primer lugar, dirigir una palabra
a los migrantes y familiares que sufren las consecuencias y el drama de las
deportaciones masivas de Estados Unidos y de México. Las consideramos injustas e inhumanas, complementadas por la
falta de voluntad de los gobiernos en
aplicar políticas migratorias integrales para atender este flagelo humano.
Hacemos un llamado y una exhortación a los
gobiernos de los países de origen, tránsito y destino de las migraciones a que
cumplan con los derechos humanos y respeten la libre locomoción de las
personas. De ninguna forma se resuelve el drama de las migraciones con las
deportaciones forzadas o la criminalización de los migrantes que buscan mejores
oportunidades de trabajo.
En estos momentos tan difíciles para los
migrantes y sus familiares pedimos a Dios, que ilumine las mentes y corazones
de nuestros gobernantes para que brinden un trato humano y digno a los migrantes. Que la intercesión de María,
nuestra Madre, nos conceda fuerza y valentía para actuar siempre llenos
esperanza con los migrantes.
Mons. Rodolfo Bobadilla Mata
Obispo de Huehuetenango
Presidente de
Guatemala de